Wednesday, August 24, 2011

Soy socialdemócrata, con todo orgullo

He leido varios comentarios de personas que se identifican con la derecha, criticando a otros de derecha, por su supuesta ingenuidad y por usar -oh, vade retrum- códigos de izquierda, pensando que la inclusión social, la educación y salud públicas de calidad o la defensa de consumidores fuesen producto de la mente afiebrada de un bolchevique.

Hablar de justicia social, no es sólo es pensar donar unas luquitas al Hogar de Cristo o dar unas monedas si alguien te pide en la calle. Es, fundamentalmente, pensar que el otro, cualquiera sea su trabajo, color de piel, opción sexual o edad, es tan merecedor de respeto como tu.
Es ahí donde la clase empresarial grande -y algunos pyme con infulas de grandeza- quiere seguir el mismo modelo de patrón de fundo, que hace lo que se le viene en ganas con lo peones.
Ese contrato social esta agotado.
Como pyme, sufro todos los meses con el pago de IVA cuando no me han pagado las facturas y todos años pago el mismo 17% que los bancos o el retail.
Pero, he aqui lo increíble, empresas como la mía, da el 80% del trabajo pero ellos tienen el 80% de las ganacias. El 80-20, pero al revés.

Como dice un viejo refrán, la mejor educación es la que da tu familia. Pero a veces, esa familia esta complicada. El Estado, que somos todos nosotros, debe dar educación de calidad para nivelar la cancha entre los que tuvieron la suerte de crecer en una con pasto y los que chutearon en la de tierra.
No es que el lucro per se provoque una debacle del sistema. Es, esencialmente, que cuando el foco de un servicio social -como la educación primaria, secundaria y terciaria- no está enfocado en tener las mayores ganacias posibles, está demostrado que los resultados son plausiblemente mejores.
Si Domingo Faustino Sarmiento la tenía clara en 1850 -lean Educación Popular- y Pedro Aguirre Cerda en 1938 -Gobernar es Educar- realmente no entiendo que hayan algunos que todavia la cuestionen como la mejor herramienta de movilidad social. O quizás ahí estriba la crítica: quieren mantener el status quo del patrón de fundo.

El desconento actual no pasa simplemente por la tasa de crecimiento, cifras macro o inversión extranjera. ¿Se acordarán los economistas de lo que es teoría de precios? ¿O creían que haciendo politicas habitacionales de crear bolsones perisféricos no era crear una bomba de tiempo?
Criminalizar las protestas, con miles de formalizados, mientras que los ladrones de corbata y trajes de dos piezas andan libres como Pedro por su casa, calienta la sangre.


La clase politica, está en una crisis de representatividad. Sean de la UDI o Comunistas, el ciudadano a pie no confia. Pero eso será para otro comentario.